Cuando llegas a Hong Kong lo primero que te impresiona es su aeropuerto, que está construido sobre una isla artificial y según vi en Discovery Chanel se hunde cada año por lo cual necesita un mantenimiento constante. Lo segundo que te abruma es, por supuesto, el idioma.  Pasada la aduana, en un ingles con un acento agotador salimos del aeropuerto esperando ver a una amiga venezolana que sería nuestra guía, sin ella el viaje habría sido traumático. Bienvenidos a Hong Kong! Dice un aviso en inglés y no se si en mandarín o cantonés, las dos lenguas que se hablan en China, nunca he sabido diferenciar cuál es cual.

Se llega temprano a Hong Kong, así que nuestra amiga nos propone ir al destino turístico más cercano, a Ngong Ping 360, un teleférico que nos lleva a El Buda Gigante de Hong Kong y al Monasterio Po Ling. El teleférico tiene dos tipos de cabina para escoger, las regulares y las “Crystal” (completamente transparentes, incluyendo el piso!) y pues esa fue la que escogimos! (que osados!).

Las vistas son increíbles, mientras subimos pudimos ver la isla Lantau y hacia un lado se observa toda la extensión del aeropuerto flotante.

Al llegar arriba el clima es espectacular, en pleno diciembre está nublado y frio, tiendas y restaurantes a los lados de un camino que te lleva al buda gigante, aunque por la neblina aun no lo veo. Me llama la atención un  árbol del lado izquierdo del camino, parece un mandarino y tiene  pliegos de papel enrrolladitos guindados en las ramas, pues resulta que es un árbol de los deseos, hay una leyenda que dice que a quienes piden  bajo el árbol su deseo se hará realidad, así que mucha gente escribe sus deseos y los coloca en el árbol. Interesante.

Sigo caminando, y aunque hace mas frio se comienza a disipar la neblina, WOW! En el tope de una loma más adelante y sobre la copa de los arboles se ve el buda, y si, es gigantesco!

Tian Tan Buddha es una estatua de bronce de 34 metros de altura y 250 toneladas, y es impresionante!

Hay que subir 270 escalones para llegar al santuario, y ahi esta..un buda gigante rodeado de otras figuras. La base de la estatua se puede entrar y ver muchas placas con nombres de personas fallecidas, no supe apreciar si ahí estaban sus cenizas o si solo era un lugar con sus nombres para recordarlos.

Abajo se encuetra el monasterio que tiene más de un siglo, fue fundado por tres monjes en el año 1906. Primero se llamo The Big Hut, pero en 1924 adquirió su nombre actual, Po Lin, que significa el Loto Precioso. Pude ver a un monje llamando a meditación con su wong, pero en general no salen mucho.

Antes de irnos, ya sin neblina pude tomar esta foto..

En Hong Kong por la noche te desconcierta la cantidad de gente que hay caminando, según nos dijeron, la población alcanza los 6.200 habitantes por km². Algo no?? Cuando el semáforo anunciaba la luz roja para los carros las calles se llenaban de peatones, era impresionante.

Al día siguiente decidimos ir a Disney, si, a Hong Kong Disneyland. Se puede ir en metro, la última estación te lleva a Disney, es muy fácil de identificar porque las ventanas de los vagones tienen la forma de Mickey. Es importante conocer el comportmiento y la etiqueta al ir en el metro en China, nadie habla por teléfono, nadie habla en voz alta sin embargo varias personas le tomaban fotos a mi nena, según me dijeron después es porque es muy risueña y en China los niños en general son mas bien tímidos. Recordé que aquí los extraños somos  nosotros . Disneyland en Hong Kong es igual al de Orlando, solo que el castillo de cenicienta es mas pequeño, pero  las chicas que hacen de princesas son occidentales; sin embargo la comida te recuerda que estas en Asia. En los puestos donde te imaginarias que venden las tradicionales patas de pavo, perros calientes y refrescos  encontraras anguila y pescado frito.

Otro lugar que no se puede dejar de visitar es Victoria Peak, el punto mas alto de Hong Kong, de ahí se puedo apreciar toda la ciudad, tiene parques, además de ser una zona residencial costosa, si se va en tour muestran la casa de Jackie Chan y otras familias acaudaladas.

     El Aberdeen Bay es una zona de pescadores que viven en casas flotantes, ahí se ubica El Jumbo Kingdom, el restaurante flotante más grande del mundo con capacidad para más de 2.000 personas.

Lo más recomendable, por aquello del idioma, es contratar un tour que ofrece todos estos destinos, los templos budistas y taoístas, además del Stanley Market, que es unmercado mas tranquilo y mas tradicional, no es barato pero se puede apreciar un poco mejor el Hong Kong tradicional, hay restaurantes y bares frente a la playa.

     Coodenadas importantes: Ladies market, un mercado de calle donde se consigue de todo! Desde artesania tradicional (los juegos de te son bellisimos) hasta replicas de marcas en ropa y carteras. Esta en la calle Tung Choi.

   Comida: Mi consejo “abre la mente” hay cualquier clase de comida, puerco, pato..hasta cadenas de comida rápida como McDonalds y Pizza Hut. Me gustaron mucho los dumplings, son como bollitos de masa rellenos de pollo, carne y hasta dulce de manzana.

Desde Hong Kong se toma el ferri hacia Macao, una ciudad que hasta 1999 fue colonia de Portugal, por lo que muchos avisos están en español y en portugués. Es una copia casi exacta de Las Vegas, casinos, discotecas, restaurantes,  muchos de los hoteles que están en Las Vegas tienen sucursales en Macao.

La moneda en Macao es la Pataca, pero en todos lados aceptan Hong Kong dollars, por lo que no es recomendable cambiarlos a Patacas. Lo primero a visitar fue las ruinas de la catedral se San Pablo, que, según te cuentan allá, fue destruida por un incendio en 1835 y solo quedo la fachada.

     La Torre Macao alcanza los 338 metros de altura desde la base hasta su punta, tiene restaurantes, teatros, tiendas y ni hablar de las vistas. La torre se utiliza para telecomunicaciones. Se puede lanzar en bungee desde el punto más alto, quise hacerlo pero había mucho frio!

Macao es una ciudad para divertirse mas que para comprar.

Viajar a Asia sin duda es toda una experiencia, pero mi recomendación es la documentación, la investigación antes de ir para así ahorrar tiempo, dinero y no dar “malos pasos” en cuanto a las costumbres tan distintas, por ejemplo, es ofensivo dejar propina, cuando camines por las aceras presta atención al piso ya que muchos propietarios de tiendas acostumbran poner altares con ofrendas fuera de sus negocios y podrías patearlos sin querer.

 

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